La llegada de los primeros médicos coincidió con la llegada
de la expedición fundadora de 1823 encabezada por el Brigadier Gral. Martín
Rodríguez. Pero luego que dicha expedición fundadora partiera hacia Buenos Aires,
quedaron aquí gran parte de los insumos y el equipamiento que el Dr. Cosme Argerich
había previsto sin nadie que supiera usarlos convenientemente.
Hubieron de transcurrir veinticinco años para que en la zona de Las Flores se radicara
el Dr. Peter Jacobsen, lugar adonde algunos tandilenses enfermos se trasladaban para su
atención.
En 1855 se incorpora un boticario, Agustín Cuadri y una partera innominada.
Contemporáneo a los malones y después de estos, se mencionan al Doctor en Medicina Juan
Bautista Cuadri (hermano del boticario) y al perito de la Facultad de Medicina José
Donato Cruz. Todos ellos de conductas poco respetables y a quienes se acusaba de "tráfico
de drogas medicinales". En 1858 el prefecto Juan Elguera reclamó la
presencia de un médico para el pueblo, explicando que el citado Cruz "es hombre
en perpetuo estado de ebriedad". Debido a este enérgico reclamo, arribó a
Tandil el Dr. Juan Pedro Córdoba, en marzo de 1858, poniendo fin a una situación
de abandono de la atención médica. Se hizo cargo del denominado Hospital
Militar que apenas registraba doce catres maltrechos, unas pocas frazadas y escasos
elementos más. El Dr. Córdoba puso orden y además solicitó la
presencia de otro médico para ayudarlo, lo que ocurrió en 1862, con la llegada
de Manuel Verdier, quien además fue portador de vacunas contra la viruela.
Lamentablemente para el pueblo, el Dr. Córdoba dejó Tandil en 1863, retomando
un lugar de preferencia el desprestigiado Cruz, ante la ausencia de verdaderos facultativos.
A todo ésto, las autoridades municipales ya habían solicitado el nombramiento o
envío de quien reemplazase a Córdoba, respondiendo el 11 de octubre de 1864 con
el nombramiento del Dr. José Fuschini, como médico de policía, quien
asimismo portaría vacunas.
Quiso la suerte que en un viaje a Buenos Aires el Dr. Fuschini se encontrara con otro
italiano como él, también graduado en Padua, pero como farmacéutico,
Flaminio Maderni y lo convenciera de venir a Tandil para ejercer su noble y deseada
profesión.
Pasada la pesadilla de la matanza del Tata Dios, el pueblo retomó su calma y en 1874, el Dr.
Fuschini, quien estaba casado con Blanca Fidanza, convenció al Dr. Eduardo Fidanza, su
cuñado, para que se radicara en nuestro pueblo para colaborar en su infatigable tarea en
favor de la salud pública.
Los doctores Fuschini y Fidanza abrieron en 1877 la primera institución hospitalaria
creada para la atención de enfermos, fue La casa de Sanidad. Poco tiempo después
se afincaba en la Ciudad de Tandil un grupo de inmigrantes agricultores que el cronista del
periódico Nueva Era califica como masones y cuyo entusiasmo se vislumbraba a través
de su obra. Piensa el grupo de referencia que es necesario un hospital, no solamente para Tandil
sino para la zona vecina, y con ese objeto crea el Asilo San Juan el 3 de octubre de 1880.
La Logia "Luz del Sud" que así se llamaba, (a la que adhirieron hombres como
Ramón Santamarina y los Dres. Fuschini y Fidanza) pone a disposición del enfermo el
primer establecimiento de asistencia gratuita. Este hospital funcionó en las calles Riobamba
y Maipú de esta ciudad (actualmente Maipú y Alem).
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